La reforma política para el Distrito Federal debe ser una de las prioridades de la agenda legislativa, un compromiso real de todas las fuerzas políticas.

El objetivo es que los habitantes de la Ciudad de México puedan dotarse de una Constitución propia.

Nuestra propuesta tiene 5 Ejes:

1. Principio de Capitalidad:

La Ciudad de México será la encargada de proveer servicios básicos y seguridad pública a los Poderes Federales, pero el costo adicional generado por los mismos, será financiado por la federación.

Al Jefe de Gobierno le corresponderá el nombramiento y remoción de los líderes de las fuerzas de seguridad.

2. Organización territorial:

Se sustituye a las delegaciones políticas con demarcaciones territoriales. Dichas demarcaciones estarán gobernadas por Alcaldías que se compondrán por un Cabildo y un Alcalde. El cabildo tendrá un número de integrantes que determinará lo Constitución.

Las Alcaldías tendrán autonomía para gestionar y resolver asuntos sobre servicios urbanos, ordenamiento territorial, obras,  y desarrollo social, así como asuntos jurídicos y de gobierno.

3. Gobierno:

Se propone la creación de una entidad superior de fiscalización de la Ciudad de México y un organismo autónomo de transparencia.

4. Coordinación Metropolitana:

A fin de enfrentar problemas urbanos comunes y armonizar sus respectivas políticas, el Jefe de Gobierno y los gobernadores de los estados de la Zona Metropolitana del Valle de México integrarán un Consejo Urbano General del Valle de México.

Las bases para la coordinación estarán establecidas en la Constitución, con el objetivo de que el Congreso de la Unión no tenga injerencia y corresponda exclusivamente a la Ciudad de México y a los estados, la reglamentación del órgano de coordinación.

5. Congreso Constituyente:

Se elegirá un Congreso Constituyente conformado expresamente para la elaboración de la Constitución y será independiente de la actual Asamblea Legislativa, tanto en su integración como en sus funciones.

Esto asegurará que los representantes que lo conformen tengan en cuenta sólo los intereses de largo plazo de la ciudad.